No bajar la altura del golpe
Muchos amateurs intentan la dejada con la raqueta demasiado alta, lo que genera una pelota que rebota rápido y fácil de devolver.
- Posiciónate con la rodilla ligeramente flexionada.
- Golpea la pelota justo antes del punto más alto, manteniendo la cara de la raqueta abierta y baja.
- Apunta a la zona de la pista entre la red y la línea de servicio del rival.
Falta de equilibrio al ejecutar la dejada
Si el cuerpo está inclinado hacia adelante o atrás, la dirección y la velocidad de la dejada se pierden.
- Mantén el peso centrado sobre los pies antes del golpe.
- Tras el golpe, recupera rápidamente la posición de espera para cubrir la posible respuesta del rival.
- Practica la dejada desde la posición de “ready” para crear un hábito de equilibrio.
Elegir el momento equivocado
Intentar la dejada cuando el rival está muy adelantado o cuando la pelota viene demasiado alta suele resultar en errores.
- Observa la posición del oponente: la dejada es más efectiva cuando está cerca de la línea de fondo.
- Usa la dejada después de un golpe profundo que haya empujado al rival hacia atrás.
- Evita la dejada en pelotas que rebotan muy altas; en esos casos prefierela con un golpe de defensa normal.
No variar la profundidad
Una dejada siempre al mismo punto permite al rival anticiparla y atacarla.
- Alterna entre dejadas que caen justo después de la red y otras que caen más cerca de la línea de servicio.
- En partidos con viento, ajusta la profundidad para que la pelota siga la trayectoria deseada.
- Observa la respuesta del rival y cambia la ubicación en el siguiente intento.
Descuidar la recuperación después de la dejada
Muchos jugadores se quedan estáticos después de la dejada, lo que les deja vulnerables a la contra.
- Al terminar el golpe, da un paso rápido hacia la posición central de la pista.
- Mantén la raqueta alta y lista para bloquear o contraatacar.
- Practica la secuencia “dejada + recuperación” en entrenamientos de 5 minutos.
