1. Posicionamiento inicial en zona de fondo
Antes de que la pareja contraria intente el smash, colócate a unos 2‑3 metros de la línea de fondo, con los pies ligeramente separados y la rodilla flexionada, listo para moverte en cualquier dirección.
- Mantén el cuerpo ligeramente inclinado hacia adelante.
- El pie dominante debe estar ligeramente adelantado para reaccionar más rápido.
- Observa siempre la posición del rival que tiene la pelota.
2. Anticipación del smash
El smash suele venir tras una pelota alta y profunda. Reconoce la señal: la pareja que ataca suele levantar la pala y mirar al fondo antes de golpear.
- Cuando veas la pala subir, prepárate para dar un paso atrás.
- Si el rival está en la zona de saque, el smash llega más rápido; acércate un poco más al centro de la pista.
3. Paso atrás y bloqueo
Al detectar el smash, da un paso corto y firme hacia atrás para crear espacio y bloquear la trayectoria de la pelota con la pala en posición alta.
- Mantén la pala en alto, casi a la altura de los hombros, para cubrir el ángulo del smash.
- Utiliza un agarre continental firme pero sin tensar la muñeca.
- Si la pelota está muy alta, opta por un golpe de volea con la pala ligeramente inclinada hacia arriba.
4. Contraataque controlado
Una vez bloqueada la pelota, busca devolverla a la zona menos defendida del rival: el centro o la esquina opuesta.
- Apunta a la zona de “V” entre los dos jugadores contrarios.
- Utiliza un golpe con efecto liftado para obligar al rival a retroceder.
- Si la pelota está baja, ejecuta un golpe de “drive” con la pala ligeramente abierta.
5. Recuperación y rotación
Después del contraataque, vuelve a la posición de fondo y prepárate para el siguiente golpe. La rotación constante evita que el rival te sorprenda de nuevo.
- Da un paso lateral rápido hacia el centro de la pista.
- Recupera la postura con la pala alta y los pies bien plantados.
- Mantén la vista en la pelota y en la posición del rival.
