Prepárate antes del golpe
Cuando ves que el rival está a punto de lanzar un globo, tu primera tarea es reconocer la señal: la raqueta alta y el movimiento de subida del cuerpo. En ese momento, ajusta tu posición lateralmente y retrocede unos pasos, manteniendo los pies flexionados para estar listo para arrancar.
- Da un paso corto hacia atrás con el pie opuesto al golpe del rival.
- Mantén la rodilla ligeramente doblada para reaccionar rápido.
- Coloca el cuerpo de cara al punto de aterrizaje del globo.
Elige el golpe de respuesta adecuado
En la mayoría de los partidos amateur, el globo profundo se vuelve manejable con un drive bajo o una volea de control. Evita intentar una volea alta que requiera gran precisión.
- Si el globo está a 2 m del suelo, opta por un drive bajo cruzado para mantener la pelota en la zona de juego.
- Si el globo llega a la línea de fondo, usa una volea de mano derecha ligera, apuntando a la zona de medio campo del rival.
Recupera la posición tras el golpe
Después de devolver el globo, vuelve rápidamente a la posición de fondo para seguir ejerciendo presión. El objetivo es que el rival no tenga tiempo de volver a subir a la red.
- Corre directamente al centro de la pista mientras el rival recoge su pelota.
- Mantén la vista en el compañero de juego para anticipar el siguiente golpe.
- Si el rival se desplaza hacia la red, mantén la posición de fondo y prepárate para un golpe de pared.
Controla la profundidad del próximo golpe
Una vez recuperada la posición, dirige tu siguiente tiro al fondo del campo contrario para que el rival vuelva a jugar un globo o un golpe defensivo. Así mantienes la presión y reduces las oportunidades de ataque del rival.
- Apunta a la esquina lateral del fondo para alejar al rival de la red.
- Usa un golpe con efecto liftado moderado para que la pelota rebote alto y obligue al rival a retroceder.
